Discurso del presidente de Fundación Memoria Viva, Benjamín Pupkin

¿Cómo debe transmitir un padre a sus hijos el legado del    Holocausto?

 

¿Cómo debe enseñar un padre el concepto de sobreviviente y más específicamente aún el hecho de ser descendiente directo de un sobreviviente?

 

¿Cómo puede explicar un padre a sus hijos, en mi caso por ejemplo, a mis propios hijos, sin que noten en el vibrato de mi voz un dejo de enojo, de revancha, o de reproche hacia el mundo entero, que su bisabuelo paterno, -Benjamín Rutman- a quien debo mi nombre y mi segundo apellido, sobrevivió al Holocausto, pero 5 de sus 9 hermanos fallecieron a manos de los Nazis y en esta generación desaparecerá ese apellido para siempre, o que su bisabuelo materno, -Boris Alexandrowicz-, a quien tanto querían, sobrevivió al terrible campo de concentración de Aushcwitz, pero que a los pocos minutos de haber llegado, apenas bajó del tren lo separaron de su madre, su tatarabuela, a quien no vio nunca más en su vida?

 

¿Cómo explicarles que el extraño tatuaje que su querido bisabuelo tenía en su mano no era un dibujo entretenido que él quiso hacer en su época de adolescente sino la forma de ocultar a sus propios nietos y bisnietos que allí debajo había un número con el cual quisieron marcarlo y distinguirlo de forma cruel, como se hacía con los animales?

 

¿Cómo explicar que todo eso fue por el sólo hecho de formar parte del pueblo judío, ese pueblo del cual nos sentimos tan pero tan orgullosos, pero que hace apenas 75 años quiso ser aniquilado y borrado de la faz de la tierra?

 

¿Cómo explicarle al resto de la sociedad, a nuestros amigos, a nuestros vecinos, a nuestros compañeros de trabajo, a nuestro entorno, un hecho tan trascedente de la historia que algunos, incluso hoy, insisten en negarlo?.

 

¿Cómo hacer todo eso e implementarlo de una manera educativa, que trasunte educación y no reproche, que represente una posibilidad de crecimiento y no de abatimiento, que denote una visión esperanzadora de la humanidad y no una mirada sombría de un mundo perdido sin horizonte?

 

Una respuesta a todas estas interrogantes, sin duda no la única, pero una al alcance de la mano, es este maravilloso volumen de Memoria Viva.

 

Este libro, me permite a mi como padre, a todos quienes estamos acá presentes y a toda nuestra sociedad, conocer de primera mano la voz de los protagonistas, la voz de quienes formaron parte de uno de los eventos más trágicos y lamentables de la historia, pero con una mirada distinta, una mirada esperanzadora de aquellos que pese a todo, optaron por rehacer sus vidas, por creer que el hombre todavía tiene la oportunidad de mejorar y crecer espiritualmente, por volver a enamorarse y traer hijos a este mundo, para decirles, a esos propios hijos, que pese a todo lo vivido, es posible transmitir amor y no odio, paz y no guerra, esperanza y no desesperanza.

 

En esta maravillosa obra encontrarán tal vez la esencia del pueblo judío.

 

Historias de personas comunes y corrientes, que fueron humilladas y ofendidas por su mera condición judía y que pese a ello no aflojaron, no cedieron, resistieron en algunos casos con el último aliento y volvieron a la vida, para que hoy estemos acá, de pie, con la frente en alto, diciendo Am Israel Jai.

 

Historias de personas que encontraron en Chile su segunda patria, historias de personas que llegaron únicamente con la ropa que tenían puesta, que no entendían el idioma ni la cultura de este hermoso país, pero que se adaptaron a ellas, que hicieron de este lugar su nuevo mundo, su nueva casa.

 

Este increíble volumen de imágenes y testimonios debe constituirse y transformarse en un obligado referente para los niños de nuestra sociedad, para que de una manera no tradicional, aprendan sobre un parte de la historia de la humanidad, para que comprendan lo que muchos años atrás sucedió en otra parte de este mundo, cómo la irracionalidad, la discriminación y la degradación más absoluta primó sobre la cordura, sobre la razón, sobre el sentido más básico de la decencia y la humanidad, y cómo también, el hombre fue capaz de levantarse, de volver a vivir, de tener sueños y aspiraciones, y por sobre todo, de trascender y dejar un legado en esta vida.

 

En este libro, tendrán la posibilidad de viajar por el tiempo, de escuchar de voz de los propios sobrevivientes sus peores pesadillas, pero al mismo tiempo, tomarlos de la mano para volver al presente, y ver lo que fueron capaces de construir, de apreciar todo el amor, la fuerza y la esperanza que ellos han esparcido por el mundo y este es nuestro pequeño tributo a ellos, por permitirnos estar acá y poder contar su historia, nuestra historia, muchas gracias a todos.